White House Cybersecurity Director

 

See Ya

The White House’s cybersecurity team is in a state of turmoil.

In an internal memo obtained by Axios, senior White House cybersecurity director Dimitrios Vastakis detailed his frustration with how the Trump administration has managed a mission established to protect the White House from digital security threats — and then submitted his resignation.

Real Subtle

The Obama administration established the Office of the Chief Information Security Officer (OCISO) in 2014 after it discovered evidence that Russia had breached White House computers. In July, the Trump administration folded OCISO into the Office of the Chief Information Officer.

Since then, leadership has attempted to remove the remaining OCISO staff by “reducing the scope of duties, reducing access to programs, revoking access to buildings, and revoking positions with strategic and tactical decision making authorities,” Vastakis wrote in his memo.

Chaos Reigns

To date, at least a dozen OCISO officials have either resigned from or been pushed out, and all that chaos has Vastakis concerned about the future security of White House data.

“Unfortunately, given all of the changes I’ve seen in the past three months,” he wrote, “I foresee the White House is posturing itself to be electronically compromised once again.”

And Vastakis isn’t going to be around to watch it happen.

READ MORE: Scoop: Cyber memo warns of new risks to White House network [Axios]
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Obama invertirá miles de millones en estudiar el cerebro

 
Banco de cerebros

El presidente Obama, en su discurso sobre el Estado de la Unión, citó la investigación cerebral como un ejemplo de que el gobierno debería “invertir en las mejores ideas“.

El NYT dice que en marzo el gobierno de EE.UU. desvelará un plan para invertir hasta 3 mil millones de dólares en la investigación del cerebro en la próxima década. Hace unos días era conocido el lanzamiento europeo del Human Brain Project con un presupuesto de mil millones de euros para los próximos diez años. ¿Algún parecido?

Desde luego los proyectos europeo y americano se parecen en muchos aspectos. La inmensa relevancia que ambos conceden a la investigación del cerebro. Los frutos económicos y sociales que se esperan conseguir. El plazo de una década. La astronómica cifra invertida. El enfoque multidisciplinar. La implicación de muchos pequeños proyectos e institutos de investigación. Tanto que probablemente muchos actores participen en ambos proyectos. No parece posible que prosperen uno sin el otro.

El proyecto, que aún no está en marcha, se denomina Brain Activity Map BAM y los detalles no están claros. El gobierno estadounidense ya invierte en muchos proyectos de gran envergadura a través de los Institutos de Salud N.I.H. y de la agencia de defensa DARPA. Algunos proyectos como el Conectoma o SyNAPSE están financiados por el gobierno.

Pero el nuevo proyecto es de una dimensión mucho más ambiciosa. La comparación con el proyecto genoma humano es inevitable. Este constó de 300 millones de dólares anuales durante una década y terminó antes de tiempo. Un estudio calcula que el retorno de la inversión fue de 800 mil millones hasta el año 2010.

Los pequeños pasos son imprescindibles, pero a veces hace falta más. Llegar a la luna o secuenciar el genoma requieren de un esfuerzo gigantesco y coordinado. No se puede esperar que el resultado llegue si no se ponen los medios. Y sin embargo, el nuevo proyecto es mucho más complicado que los anteriores. Empezando por el objetivo. Llegar a la luna es un objetivo sencillo de definir y medir. Se llega o no se llega. Establecer la secuencia de todas las letras del ADN es también sencillo de definir. Pero en relación al cerebro, ¿cuál es el objetivo? ¿Comprender el cerebro? ¿Cómo se sabe que se ha conseguido?

Un grupo de científicos definió y publicó en Neuron hace unos meses algunas características del proyecto. Estas son algunas de sus reflexiones.

Estudiar los componentes elementales no explica el conjunto. Cuando muchas neuronas trabajan juntas hay propiedades emergentes (como la conciencia) que no se pueden explicar solo conociendo bien una neurona. Y citan, cómo no, a Santiago Ramón y Cajal hablando de los circuitos cerebrales

Para encontrar respuesta a los enigmas del cerebro, proponen “registrar cada disparo neuronal de cada neurona en un circuito”. Consideran que es posible hacerlo, pero a día de hoy es como cruzar el Pacífico a nado. Esto llevaría a tener no solo el Conectoma, sino el conectoma funcional, no solo todas las sinapsis sino todas las sinapsis trabajando.

Para conseguir tales registros (hoy solo registramos algunas decenas de neuronas simultáneamente) serán necesarios algo así como electrodos nanométricos que emitan wireless. Además, el soporte computacional requeriría superordenadores que hoy no existen.

Es decir, el proyecto propone inventar y usar tecnologías que no solo no existen sino que no sabemos cómo crear o si serán posibles. Pero esto es bueno. Para decir lo que ya sabemos no necsitamos 3 mil millones de dólares.

La relación entre el proyecto americano y europeo, a ambos lados del Atlántico ¿será una competición como la carrera de armamentos o la carrera espacial? ¿Será una competencia como la ocurrida en el estudio de genoma entre el proyecto público y el privado? Lo seguro es que la inversión será muy productiva y que dentro de una década conoceremos mucho mejor la más compleja maquinaria del universo conocido: el cerebro humano.

Fuente | alt1040